Informaciòn Comercial > Economía

Todos los grupos eluden plantear el abaratamiento del despido

【 Color Palette:
Publishing Date: 2010-6-9 15:49:54

Federico Castaño - Madrid - 09/06/2010

Tres mociones defendidas por el PP, CiU e Iniciativa por Cataluña sirvieron ayer para pulsar la temperatura con la que el Congreso se dispone a recibir la reforma laboral que le remitirá próximamente el Gobierno. La primera fue defendida por la portavoz adjunta del Grupo Popular, Fátima Báñez, y en ella emplazó al Ejecutivo a formular un plan global frente a la crisis que permita consolidar la recuperación y crear empleo. Cuatro son las reformas que en esta moción se consideran urgentes: la reorganización de todo el sector público para garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas, la reforma del mercado laboral, la reestructuración del sistema financiero y la definición de un nuevo modelo energético. La superficialidad de la propuesta favoreció el apoyo de la mayoría de los grupos de la Cámara.

En ningún momento la portavoz del PP aludió de forma directa y clara a la necesidad de abaratar el despido. En cambio, sí defendió la necesidad de acabar con la dualidad en el mercado de trabajo, de favorecer la contratación indefinida, la reforma de la negociación colectiva y la colaboración público privada en la intermediación laboral. Su compañero de escaño José Ignacio Echániz criticó en otro momento de los debates las filtraciones del Gobierno relacionadas con la rebaja de las indemnizaciones por despido y el tiempo que ha perdido, a su juicio, en delegar esta reforma en el diálogo social. El Gobierno da por descontado que si hoy no se llega a un acuerdo entre patronal y sindicatos, el PP rechazará el decreto que se envíe al Parlamento.

CiU tampoco abordó de forma directa en su moción sobre reforma laboral la conveniencia de abaratar el despido. Su portavoz económico, Josep Sánchez-Llibre, que es quien mejor conoce, quizás, los planes de Zapatero sobre la reforma en ciernes, le emplazó a importar el modelo alemán de reducción de jornada con el fin de evitar nuevos despidos colectivos y a regular mejor el funcionamiento de las empresas privadas de colocación para compensar el fracaso del Inem. Los nacionalistas catalanes prefieren no ir más allá hasta comprobar la reacción de los sindicatos y los empresarios a la reforma que apruebe el Ejecutivo. El PNV eludió ayer en sus intervenciones toda referencia al aligeramiento de los costes laborales, a la espera también del texto que apruebe el Gobierno.

Rechazo a las medidas unilaterales

Lo que es seguro es que el bloque parlamentario de izquierdas no avalará ninguna reforma laboral que incorpore una rebaja de las indemnizaciones ni facilite la salida de los trabajadores del mercado laboral.

Así lo han dejado claro tanto Gaspar Llamazares como Joan Herrera, portavoces de IU-IC Verds, quienes ayer se apuntaron un tanto al conseguir sacar adelante un emplazamiento del Congreso al Gobierno para "evitar tomar medidas unilaterales de reforma de las pensiones al margen del Pacto de Toledo".

Herrera logró también el apoyo de la Cámara Baja a que se de continuidad a la ayuda mensual de 400 euros a los parados que hayan agotado el subsidio de desempleo.

Latest news
Hot news
Related news